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Madonna es una fanática del gimnasio. Tal es así, que se gastó ocho millones de euros para tener uno al lado de su casa y no salir a la calle para hacer su rutina de ejercicio físico.

Pero el exceso está teniendo pésimas condiciones en su cuerpo: sus musculosos brazos están cada vez más venosos, similares a los de un fisicoculturista.

La reina del pop hace tres horas diarias de yoga, pilates y karate. Y, como si fuera poco, corre, nada, anda en bicicleta y a veces a caballo, informa el portal británico Daily Mail.

Renee Zellweger también se volvió adicta al gimnasio. Combina dos horas diarias con su personal trainer con su dieta macrobiótica basada en pescado, arroz y vegetales.

Los brazos de Sarah-Jessica Parker denotan horas en el gimnasio. Según el especialista Richard Cormley, “hizo entrenamiento de alta resistencia. Tiene bajo porcentaje de grasa y ya empezó a desarrollar músculo en el pecho”.

Tara Palmer-Tompkinson luce impresionantes músculos y, según dice, son naturales. “Los odio, son muy venosos”, aseguró la joven.

Fuente InfoBae